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A las 6 y pico

Perro Callejero

Con una pala y un sombrero

Con una pala y un sombrero

"Y ojalá que cuando mires a tu alrededor

simplemente, te presenten a gardel,

que el señor te dé su mano,
 

y a través de él, te enteres,
 

que tus nietos crecen bien.."

 


Qué dolor estar lejos de mis viejos cuando se hacen viejos.


Remember the days...

"Remember the days..."

Si parece que ha pasado una vida. Hoy estoy del otro lado, ya no cojo colillas del suelo, no bebo vino en caja, ni duermo al raso. Hoy puedo decir que soy feliz, y se debe en gran parte a Lota, sin embargo me apena verla crecer, ver como la infancia va quedando atrás, esta semana nos hermos enterado de que no existen ni los reyes, ni Papá Noel, ni el Ratoncito Pérez, ni las hadas. Se a terminado la magia. Es ley de vida. Eso me lleva a pensar en mis viejos, me lleva a pensar en qué sentían mientras nos veían crecer. ¿qué pasaría por sus cabezas?...

Es muy extraña esta sensación de volver a un sitio tan querido, hace siglos que nadie escribe, las calles estan desiertas, aún así me siento como en casa. ¿qué será de Paquito, Cerrolaza, o sal_si_puedes.? Se me hace más dificil escribir cuando las aguas están quietas, pero volveré, sí, volveré.

Perro Callejero

Perro Callejero

Quiero llorar un llanto amargo, vomitar esta horrible bilis que me habita. Quiero cansarme de llorar, y ahogar los pulmones en un grito maldiciendo este puto mundo. Quiero decir adios, quiero y no puedo.

" Life is a series of hellos and goodbyes
I'm afraid it's time for goodbye again
"

(Billy Joel)

Quiéreme bien

Quiéreme bien

Mientras me dejaba llevar por la marea de gente estúpida
que vive estúpidamente
que respira solo para engordar su bolsillo
en medio de esa multitud volví a sentirte bajo mi piel
volví a amar tu sonrisa
volví a desearte
mas tú, nuevamente, estabas caminado en mi interior, con lenta calma asesina
observando con ojo avisor
en donde dar la dentellada
sentí tus dientes filosos en mi vientre
un mordico tras otro
vi como saboreabas mi carne mientras la sangre chorreaba de tus fauces
yo, yo seguí en la fila sin moverme siquiera
tu ibas devorándo mis huesos
haciendo trizas mis esperanzas y mi ser
sentía mi sangre fluir caliente, roja, viva
lleve mis manos a la herida, pero nada
tus heridas son por dentro
mis ya podridas víceras fueron tu aliemento
una víctima más en tu lista
Sufro, sangro, sudo, lloro
me duele tenerte solo de esta forma
pero así lo es y así será
tus garras van destrozándome con sádico placer
Te ríes, tu sonrisa, como la amo, más ahora que es ella la que me mata
aún no es de noche, ni siquiera tengo un trago a mano
desángrame
desgarra mis intestinos de un zarpazo y , mete tu garra mortal en mi, que eso será lo único tuyo que me quede en la vida
mi último recuerdo será esta agonía esperándote
tu sólo déjame tendido en la calle
quiebra mis huesos podridos de esperarte
solo tú holla mis restos
sólo tu esparce mis carnes por toda la ciudad
que nada quede del amor que te tuve
expulsa tu suciedad sobre mis entrañas malolientes
soy un perro devorado por una bestia mayor
maldita noche que no llega
maldita lluvia que no cae
maldita ciudad servil
maldigo los hijos que no tuve
maldigo este corazón incipiente que sólo dio frutos añejos
maldigo tu bestia porque no me devoró hace tiempo cuando fue la ocación
estoy hastiado de pensarte
me dueles en lo más profundo
arremete sin piedad contra mi
tu embestida será mi salvación
mi única forma de alanzar la paz
destrúyeme, viola mis conciencia
dispara en medio de los ojos para que mi recuerdo tuyo sea el más feliz
y luego vete
vete sin mirar atrás
que si no lo haces ... serás tu la víctima

 

La vida es bella

La vida es bella

No se lo que quiero, pero lo quiero ya.

(Sumo)

 Mientras en la capital el estadio Aurelio Sotomayor se va llenando de fans que pagaron sus 45 dólares para ver la gira a Bigger Bang, Noelia  cumple 175 días  de vida. Nacida en un país al sur del ecuador que podría ser cualquiera la pequeña Noelia no se entera de lo dura que es la vida bajo este sol. No sabe que el nombre de sus padres es José y Herminia, que son campesinos y analfabetos, que apenas tienen un pedacito de tierra para trabajar y que según las estadísticas están en el grupo de personas que no llega a los 2 dólares al dia para sobrevivir; tampoco sabe que es la menor de 8 hermanos, Noelia apenas conoce los brazos de su madre, un pezón que no da leche y unas mantas en el suelo para dormir y que hacen las veces de cama comunitaria. Cuando crezca un poco sabrá que su casa es de barro y paja y que tiene que tener mucho cuidado con las vinchucas porque le pueden provocar una enfermedad de nombre extraño. Además verá con sus ojos el rio color marrón que está muy cerca de casa, sus hermanos le advertirán que no beba de esa agua porque también podría enfermar. Jugará y correteará las gallinas , descalaza por el campo igual como han hecho sus hermanos mayores. Caminará las mismas dos horas al día que camina su madre para tener agua con que cocinar y beber. Se acostumbrará a comer maíz casi todos los días y a quedarse acostada mientras que se seque su ropita. No sabrá lo que es un cumpleaños ni mucho menos lo que es la navidad, conocerá los juguetes cuando ya no le sirvan para jugar. Si algún año la cosecha es mala sabrá lo que es irse a dormir sin haber comido. Su madre le enseñará los quehaceres de casa porque siendo niña a la escuela solo podrá asistir una o dos veces. Verá desde una esquina llorar a su madre cuando reciba la noticia de que su papá camino a casa, después de una borrachera cayó al río y murió ahogado. Noelia es tan pequeña que no sabe nada de la vida, yo que soy un poco mayor sí se algo y no quiero esperar por ello, quiero un futuro para mi hermanita.

 

Cuando yo era un enano.

Cuando yo era un enano.

Si tuviéramos, si tuviéramos alas
Si pudiéramos, si pudiera volar
y salir
y escapar
llevarte hasta ese lugar
si tuviéramos, si tuviéramos alas
(Miguel Mateos) 

De pequeño volaba casi siempre. Lo recuerdo como si fuera hoy, bajaba las escaleras que unen nuestra calle con la calle donde vive mi tia Juani, llegaba al ultimo peldaño ,extendía los brazos y me dejaba llevar por el vientecillo que habita en esa esquina. Tenía, eso sí, mucho cuidado de  no enrredarme con los cables de tendido eléctrico, como un volantín en septiembre,  eso hubiese sido fatal, no solo porque me tirara a tierra si no porque los demás se hubiese preguntado ¿como carajos llegué hasta allí?. Se hubiese develado mi secreto. Recuerdo que me preguntaba  porque nunca vi a otros niños volando a mi lado, ¿sería yo el único que aprovechaba el vientecillo de verano en la esquina de la calle Peleco?. Era exquisito sobrevolar la población contigua, estaba metida en una gran depresión del terreno, por eso le llamábamos el "hoyón", más de alguna vez me alejé lo suficiente para sobrevolar la casa de la tia Marta, podía pasarme horas mirando desde las alturas los techos rojos de mi población. No sentía miedo, ni me preguntaba que pasaría si amainara el viento estando yo en el aire, cierto es, que nunca me elevé demasiado, me gustab tener al alcance de mis ojos las cabecitas de mis vecinos, recuerdo haber visto muchas veces a juanito y la carretilla de su padre (en la que iban a comprar garrafas de vino berretón pa venderlo por cañas) con dos y tres de sus hermanos menores corriendo cuesta abajo, que libertad teníamos siendo enanos.Despues de volar (no recuerdo como aterrizaba) me gustaba comer sandía. Mi viejita la cortaba delgadas tajadas , flautas les llamábamos, y me embetunaba toda la cara dando sendos mordiscos o bien podía hacerme un gran jarro de agua con harina tostada (trigo tostado y molido, después supe que se llama gofio) y azúcar. Qué lindo eran los veranos en ese tiempo azul. Después crecí y alguien me dijo q gracias a Dios tengo los pies bien puestos en la tierra, pobre, no sabe lo que dice, seguramente el nació siendo grande.

Seguro que va a caer

Seguro que va a caer  Mira de reojo

piensa que no hay nadie

Ella es una invitacion

saber que es deseado y observado

sin publico no hay función

(Instrucción Cívica)

Estas letras parias no son lo que quiero expresar. Debería prender fuego rapidamente y en una gran pira universal quemar hasta el hastío todos los sueños rotos que tenga a mi alcance. Debería salir corriendo hasta que mis pulmones exploten reventados en sangre y expulsen a su vez todas las esperanzas enquistadas en ellos. Debería romperme los puños contra la primera pared, ver mi propia sangre manchando la vertical y mis huesos destrozados e inservibles, debería quedarme mirando y luego meter las manos en vinagre. Debría hacerme cientos, miles de pequeños cortes en el pecho con una hojilla de afeitar y luego derramarme zumo de limón, debería, debría hacer tantas cosas pero ya no tengo ganas de seguir.

 

 

Mi euro

Mi euro Quiero mirarte a los ojos y contarte las dos caras de mi moneda comunitaria, desde recoger colillas en las afueras de Carrefour hasta entrar en el mejor pub de la ciudad y ligarse a la chica más guapa. Quiero que sepas como el abandono se fue enrredando en la maleza de la autovía para dejar paso a algún destello de esperanza, o de como mis anhelos de ayer los veo hechos jirones colgando en una reja de 6 mts de altura. Quiero mirarte a los ojos y que entiendas todo sin decir palabra, quiero que me abraces muy fuerte, quiero que me digas que todo va a estar bien, que no hay nada que temer, que no soy un número más, quiero sentir tu calor, ese que perdí en mis bolsillos rotos en la época del árbol de la magia. Quiero tu abrigo de compañera y tus pequeñas mentiras, tus palabras susurradas en mi oído cuando todos duermen, sueño tus ganas y tu sudor bajo la lluvia austral en algún motel de carretera. No sabes como muerde la soledad, como lo impregna todo y va cerrando el mundo con un gris asfixiante. Por un tiempo vivió en otro barrio pero ahora somos compañeros de piso.Quiero que sepas mis ganas axhaustas de vivir, la carrera es difícil y larga y no tengo fuerzas de nada, necesito verte, oírte, respirarte y dormirme a tu lado. Hay tantas cosas que están cambiando; ya no camino por las noches las calles de esta ciudad extraña bajo las hojas oxidadas de tilos añejos, ya no vuelvo de la sesión golfa respirando ese aroma a leña quemada a las 3 am, ahora uso paraguas, ya no compro duraznos en almíbar para los amigos, ya no fumo a la luz de la luna ni me emborracho mirando las estrellas, los tejados están demasiado altos y los edificios no dejan ver le cielo. Tengo el alma fracturada y tu estás demasiado lejos como para que importe, ya no soy el mismo, vivo en un stand by indefinido, respiro por inercia y cuando todo se nubla estiro mi mano buscándote y no estás. Cuantas veces quisiera que pasaran esas cosas estúpidas y tontas a las que nunca les das la importancia que tienen, como encontrarme con algún compañero del colegio y hacer falasas promesas de quedar algún dia incierto para tomar un trago, o cruzarme con un vecino o con cualquiera que sepa de donde vengo, que sepa que no soy un extraño que habla sin pronunciar la "Z", que no soy un dato estadístico del INE, alguien que sepa que mis viejitos son gente de campo, sencillos como una gavilla, que se partieron el lomo para tener lo que tienen y que mi viejita es las más chora del mundo, que mi viejo tiene un sentido del humor que se lo quisiera cualquier humorista, que Edith es buena como el pan, que Andrés los tiene locos a todos y que Brenda aprendiño la música de Charly con mis discos. Todo eso y más pero... estás muy lejos.

El sonido del agua

El sonido del agua

En medio de la muchedumbre de turistas desbocados por una foto, en medio de postales que se esfuerzan en vano por retratar la magia, en medio del continuo ir y venir  de gentes apresuradas, colgando de empinadas cuestas rodeadas de casa-semilla la ciudad esponja muestra su rostro dual. Viejas historias de espada y media luna habitan en sus desconchadas paredes, historias que cuentan de Boabdil mientras el ciudadano vive apresuradamente sin saber que en cada fuente en la que se refresca o bebe manan las lágrimas del último rey moro, en una postrera caricia a su bien amada ciudad donde habita el sonido del agua.

 

Juegos nocturnos

Juegos nocturnos "Los inviernos de una noche
mañanas que fueron
y ahora déjame sangrar en tus infiernos
Las semillas de tu encanto
van creciendo
vivo fuertes madrugadas
que al otro día siento"


Catupecu Machu

Te vestiste de fragilidad aquella noche de euforia sudaca y yo casi compré tu imagen borrosa en el espejo empañado. Era lindo volver a sentir un roce forzadamente casual, era lindo querer creer; en medio del bullicio y la alegría que te da el humo y el alcohol quise verte como lo que no sos. Por suerte he mordido el polvo cientos de veces y ya se como se venía la mano. Siempre cauto, esperando el segundo movimiento. Furtivas miradas que se perdieron por las estrechas callejuelas, secretos a voces que tus oídos sordos no escucharon, no quisite ver detrás de la máscara y estas cosas solo son para valientes. Sigue refugiandote en la música y el humo, sigue simulando tu danza de caza que yo bajo el telón.

Itaca

Itaca Tenemos proyectos que se marchitaron,
crímenes perfectos que no cometimos,
retratos de novias que nos olvidaron
y un alma en oferta que nunca vendimos.

(Joaquín Sabina)

Martín se fué asi no mas. Dejó de lado su "Itaca" mediterránea y se fue a buscarla a la Patagonia. El amor a su hija pudo más que un dni europeo y un sueldo en euros. Y yo me quedé con un nudo en la garganta pensando en si vale la pena posponer las caricias de mi viejita, las risas de mis hermanos, la imagen de mi viejo por un sueño que no quiere madurar.

Una "piña"

Una "piña" Y no volví más
a tu puesto del rastro a comprarte
corazones de miga de pan sombreritos de lata
(J. Sabina)


"No estás solo Grúben" (así lo pronuncia mi amigo). Inisitía con vehemencia el portugués. "Tienes dos amigos". Aunque fuera mentira esas palabras me levantaban el ánimo. Seguro que Jóse Ma(g)rtínez (el portugués) sabe lo bien que le hacen al alma ciertas mentiras piadosas. El sabe lo que es dormir bajo el puente, robar pasteles a las 6 am, odiar los espejos, en resumen habitar por casi 20 años los rincones mas oscuros de la miseria. "La soledad asfixia poco a poco". Sí que lo sabe. Todo comenzó cuando me pidió sesenta céntimos para su habitual lata de cerveza "after brekfast", no me sobra el dinero pero se lo dí. Es listo el portuga, veinte años en la calle algo te enseñan, me estaba poniendo a prueba y yo sin enterarme. Lo mismo con el tabaco. "Hay que compartir y formar un piña (no peña) unida" decía con su acento enrrendando las erres. En resumidas cuentas, hoy por ti, mañana por mi. Y Chema, el madrileño que me dejó su puestecillo de ceniceros de lata. El encontró trabajo en un chiringuito y yo, mientras tanto, amaso una pequeña fortuna de 4 euros al día. Y así compartimos la cerveza, el tabaco, las penas, angustias y las esperanzas que queden vivas. Espero que Jóse logre conseguirme uan flauta dulce para el lunes estrenarla. Tengo que ampliar el rubro del negocio. Esto de los ceniceros ya no da para mucho más, al menos aquí. Por cierto, al día siguiente de que le dejé los sesenta céntimos, el portugués me devolvió el préstamo.

"No permita la virgen"

Los "te quiero mamita" ahogados en la garganta
Las risas en el almuerzo de domingo
Las miradas escrutadoras de mamà a altas horas de la madrugada
Los dìas de lluvia
El saludo con un beso
El viejo sofà
Los que llevan mi sangre
Los que hablan mi idioma
Los que somos poquita cosa
Los frenillos de Andrès
La complicidad con la "india"
Los silencios de Brenda
Los chistes de mi padre
Esa conjunciòn de cosas y màs...
Los discos
Los libros
Esas caricias robadas a las 4 am
Esas risas eternas
Esa complicidad
Esas làgrimas
Esa mirada de lluvia
Esas ansias de volar
Esas canciones tristes
Este sueño lapidado
Esta mentira
Este sueñó de contrabando
Esta ilusiòn oxidada
"Este look de presidiario"
Esa conjunciòn de cosas es lo que soy
Y lo que me falta para llegar a ser

Al sur, pensando en un cìrculo.

O.N.U.

O.N.U. "Toda la noche en la calle“
Toda la noche en la calle
Cuando llegue el nuevo día
Dormiremos a la orilla del mar”
(Amaral)


Cuando se vive sin que importen los cómo, dónde y por qués los días tienen 27 hrs y las noches 32. Y así Tudor en una extraña mezcla entre su rumano natal, sus 43 años, sus 13 meses en España y 1 ½ litros de rosé me explica como él llama “zapatero” a las colillas que todos compartimos. Me cuenta que el ruso es un hombre de azúcar viviendo la misma vida de perros que todos. Enrique, el mexicano, logra mágicamente que los álamos de la placita produzcan galletas maría y las palmeras turrón de Gijona. Miguel Angel, el venezolano comparte cariñosamente media barra de pan que será la cena de unos cuantos. “Cuando hay, hay. “. Vivir al día es lo que hay- pienso yo-. Tudor ¾ de borracho se golpea la calva, toc toc toc, no hay seso –dice- no hay seso por salir de tu país. Mientras tanto los chicos hacen deporte para distraer sus viditas ordenadas o para mantener la salud y nadie se entera de que caminé 20 km para llegar hasta aquí con mi mochila de 18 kg. Ellos, tres goles mas tarde subirán a su coche, se refrescarán con una buena ducha, cenarán calientito y dormirán confortablemente en su pikolín. Nosotros cortaremos fierros en un sitio eriazo cuando los del frontón cierren sus puertas y los llevaremos en nuestros Mercedes Benz o BMW de Carrefour, cargaremos 1 o 2 litros del mejor combustible peleón a 45 céntimos el litro y alguna barra de pan. Pero todo eso ocurrirá cuando usted cierre los ojos."

Y así cada noche

Y así cada  noche A Gina le duele la noche. La tristeza, la pena, el dolor, la amargura, la incertidumbre son sus compañeras cada noche a la hora de ir a dormir, y le brotan lágrimaes de hiel en la consigna donde esta guardada su maleta. Gina es rumana y cuando me ve mirándola en un intento de hacerle mas llevadera la vida me dice: "la noche no bueno para mí". No hay luna llena, ni romántica cena a las luz de las velas, no hay reunión de amigos, ni marcha hasta la madrugada porque la noche le recuerda a Gina ojos de cielo que sus hijos duermen bajo otras estrellas, que mil puertas se cierran y que la ventana está muy alta y muy lejos como para que importe si está abierta; la noche le trae a la memoria 15 años de vida con un esposo alcohólico y ahora le duele una cama individual y se angustia de soñar un imposible. "No puedo evitar", es lo último que dice y yo en vano trato de levantarle el ánimo con la promesa de una foto. Y así cada noche.

Vale por un texto

Vale por un texto * Bueno aquí debría ir unas letras sentidas pero hay un cortocircuito interno. A cambio les ofresco esta linda canción.

Adios amigos
(Andrés Calamaro)

Amanece ya y los ultimos invitados estan
poniendose sus abrigos o arrodillados,
llorandole a un Pescadas su borrachera cruel
o confesandole sus pecados a la pared.
Amanecera y los últimos que quedaban se irán
y esta vez soy yo que se queda en silecio y en soledad
No importa, pues se que la noche no tiene principio
ni tiene final.
Y en rigor a la verdad, la fiesta ya terminó.
Adios, amigos, adios
dejenme solo,
que alguien seguro compartira el ultimo trago.
Adios, amigos, Adios
un servidor se despide de vos
Llegara el momento de juntos volver a empezar


Pues eso, adios amigos.

El error o play

El error o play On.
CD.
Play.

“Quiero dormir pero no puedo cerrar los ojos
pensando en ti y en donde debes estar ahora...
Te fuiste pero estás aquí esta canción es para ti...


En un ejercicio mas torpe que temerario, en realidad no pensó qué estaba haciendo, puso en el equipo de música un viejo CD de tiempos azules y noches estrelladas, un tiempo en que la distancia no existía, y todo era posible con solo quererlo. Tiempo de noches en vela con el corazón en un puño sonriéndole a la vida y dando la cara al huracán. Se destapó la caja de Pandora, el tiempo del árbol de la magia y de la inocencia voló desde una ciudad austral verde y lluviosa hasta el otro lado del Atlántico haciéndolo estremecer. Un pequeño clavo oxidado de melancolía le hizo recordar que en un tiempo no fue un canalla, que no siempre fue el amable traidor en que se ha convertido y que ahí dentro muy escondido bajo una dura coraza habita un corazón venido a menos, mustio, hastiado, quebradizo, ahogado por el férreo puño de la realidad. Una ciudad en ruinas es lo que queda, desperdigados montículos de piedra a lo largo de un pequeño valle que en un tiempo fue verde, grande, productor de sueños inalcanzables grabados en cometas de colores, y de árboles de algodón de azúcar. Pero eso es historia.

Stop.
Off.

Life is a long song

Life is a long song *“La vida es una canción larga” y este estribillo hace tiempo que me tiene cansado.

Huí al desierto para escapar de mi soledad. La única razón para semejante tontera es que me contradigo, y me pierdo, siempre me pierdo y llego tarde y derramo el café. Pensé que en medio de la nada “mi soledad” sabría lo que es “la soledad”, pensé que esa sería la única forma en que escarmentaría y definitivamente pasaría sus ratos de ocio en otro pagos, lejos de mi. Hubo un tiempo en que teníamos escarceos amorosos a altas horas de la madrugada bajo el influjo de grandes cantidades de vino y otras tantas de tabaco. Ahí bajo al directa influencia de la Cruz del sur, primero fuimos amigos y luego amigos con ventaja o amantes, de cualquier forma como dicen que del amor al odio hay un paso, bueno ahora… ¿le odio?, no; no soy un amante ingrato, me basta con perderla bajo este sol verdugo y que se abrace a kilómetros de nada y me deje de una vez en paz. **“Y como las cosas malas de esta vida provienen siempre del cielo” que mejor que este cielo limpio azul, azul, sin ninguna nube para que el viejo sol verdugo le juzgue por intentar enamorar a los hombres pintándoles sueños en technicolor o ilusiones Ruiz de la Prada para que luego con un golpe duro, directo en el estómago y un gancho directo al mentón se enteren de la sórdida realidad que se esconde en las raíces de la ilusiones. No, no busco venganza, por que sé que más temprano que tarde buscaré sus besos húmedos, sus senos turgentes y su dulce voz en mitad de la noche, medio borracho, tal vez de nuevo en este mismo desierto cuando me vuelva a invadir la soledad.

*Life is a long song, Jethro Tull
** No se precisa decir a quién pertenece esa frase ¿o sí?.

Alma

Alma ¿Qué se necesita para ser un hombre?
¿Qué se precisa para mirar a los ojos y no bajar la mirada?
¿Qué hacer cuando ya ni la música invita las cañas?
¿Qué hacer cuando el gris esta atrincherado en el alma?
¿Qué hacer cuando los sueños e ilusiones completen su mudanza?
Y si solo queda la peor carta de la baraja, ¿aún vale apostar?
¿Qué hacer cuando la primavera en techicolor invade todo pero por dentro sientes en gris?
¿Qué hacer si el tiempo de las caricias, el sudor y las risas perdió el mapa que conduce a ti?
Y cuando las naves ya se han quemado, ¿a donde huimos?
Si al final te enteras que Itaca no existe, ¿de que valió todo?
¿Por qué negar el tiempo de los porque…?
¿Qué hacer si te das cuenta que no “creciste volando”?
Si ya no apetece el “güisky sin soda”
“Si la vida sabe a trucha..”
Si la alegría tiene en frente un “ceda el paso”
Si pateas piedras
Si la tristeza duerme a tu lado
Si la incertidumbre esta tatuada en tu frente
Si la ciudad aplasta tu corazón
Si tu andar es cansino
Si en tus bolsillos ya no quedan ilusiones
Si la magia se acabó
Pues… baja el telón.

Corazón

Corazón Tenía que abrir esa maldita puerta negra, cueste lo que cueste tenía que abrirla, me rompí los nudillos goleándola y no pude. Ni puerta negra, ni ventana negra, solo una pared infinita. Grité como enajenado a la luna, maldije mil veces los hijos que no tengo, mis manos sangrantes cayeron muertas. La noche me dio la espalda una y otra vez; arrodillado, sin fuerzas, odiando, escupiendo sangre, me senté en suelo apoyando mi espalda contra la pared cuando oí la el picaporte girar. Entré. El cuarto era una boca de lobo, no veía nada pero sentía que tenía que moverme, mi pie tropezó con algo afilado, algún metal o un trozo de madera, pensé, a tientas me incliné para cogerlo y cuando lo tuve entre mis manos creí pensar que era un hueso, astillado. No había vuelta atrás, solo apostar o morir. Fui avanzando lentamente con el hueso astillado en mi mano como arma, pero… ¿defenderme de quién? ¿o de qué?. Yo lo único que quería era abrir la puerta negra y ahora que ya estaba adentro no sabía que me esperaba ni qué hacer. Solo di un paso más porque mi pie se posó sobre un líquido viscoso y frio.